HISTORIA DEL BILLAR

Variante del juego del croquet con arcos, en sus orígenes, el billar se jugaba en el suelo. Durante más de dos siglos se practicó el juego en toda europa con bolas de madera y un bastón curvado, denominado ballyard en Inglaterra. La primera mesa de billar se construyó en 1469 para Luis XI.

Estaba compuesta por una losa de piedra, cubierta por una sábana de Elbeuf. En Francia, el éxito fue inmediato; en 1630 podían contarse 150 mesas en París, en las primeras Academias. Luis XIV jugó al billar desde su más tierna infancia.

Hasta el siglo XVIII, las mujeres jugaban al billar tanto como los hombres. En 1790 había 800 mesas de juego en las salas de la capital. .

Bajo el Imperio, Napoleón jugaba al billar y demostró ser un ferviente adepto de esta disciplina.

Hacia 1850, apareció el actual billar francés, con 3 bolas, y en 1873, se celebró el primer campeonato del mundo profesional. .

De madera de roble hasta la primera mitad del siglo xix, la mesa de juego se sustituyó por la piedra o el mármol (hasta 1900, aproximadamente), para dejar su sitio actualmente a la pizarra, material irremplazable jamás igualado. Hoy en día, el billar sigue experimentando un auge particular y se practica en todo el mundo.

Desde 1860, Eugène Chevillotte se interesó por él billar y contribuyó a su desarrollo. .

 
 
SOCIEDAD HISTORICO

Fue hacia el año 1860 cuando Eugène Chevillotte creó un comercio ambulante. Rápidamente, su actividad se orientó hacia algunos artículos especiales para los cafés y experimentó un gran auge, obligándole a abandonar su vehículo de 4 ruedas tirado por un caballo y a instalarse en una tienda de exposición.

Desde 1900, los establecimientos chevillotte orientaron especialmente su producción hacia el billar, y compraron los nombres y los fondos de comercio de antiguos fabricantes: Fouquau, Lacan y Rabani et Marion. En 1924, Rémi Chevillotte abrió una nueva tienda con un taller en el centro de Orleans.

Eugène, Rémi y, después, Guy Chevillotte, buenos jugadores de billar, gracias a su amor por este juego aportaron sin cesar numerosas modificaciones para mejorar la calidad del rendimiento y adaptar la estética al gusto de las distintas épocas. Justo después de la guerra, desde 1946, Guy Chevillotte milita a favor del movimiento deportivo, al que aportó, sin descanso, su colaboración, ayuda y apoyo.

El nacimiento de 2 hijos, Claude y Monique, en 1950 y 1951, le permitió plantearse un futuro asegurado, desde 1970, junto con sus cónyuges.

Después de sus estudios en la escuela Boulle de París, Claude Chevillotte secundó a su padre Guy en la explotación y, después, asumió la dirección de la sociedad. Monique Chevillotte, hija de Guy Chevillotte, y su marido Jean-Pierre Imeneuraët, se hicieron cargo de la dirección y de la perennidad de la prestigiosa Maison Prestable, fabricando billares en Burdeos, desde 1864, incorporada a los billares Chevillotte desde 1971.

debido a la importante orientación hacia el mercado de los particulares, en 1978 se creó en Orleans una auténtica factoría de fabricación. en 1988, su superficie se duplicó, elevándose a 5.000 m2.

Desde 1992, Claude, Monique Chevillotte y Jean-Pierre Imeneuraët asumieron conjuntamente la dirección. Actualmente, Chevillotte es una casa centenaria, animada por el gusto de las técnicas modernas, al mismo tiempo que respeta ciertos métodos y los secretos de sus ancestros.